sábado, 15 de septiembre de 2018

Oportunismo y política. Partido Ciudadanos


Siempre me he dicho, que no hay nada más parecido a la política, o viceversa, que el Marketing. Las insatisfacciones, descontentos y frustraciones sociales de una parte importante de la sociedad, son captados o interpretados por un político, un líder, o por un grupo, que las toma como suyas y se presenta como el que los va a representar y va a solucionar sus problemas, si lo apoyan y llegan al poder. En términos de MK, una necesidad insatisfecha se convierte en una oportunidad de negocio, y se presenta un producto (un programa, un ideario) a la medida

 Con el perdón de los soñadores y de los políticos honestos, no hay nada más oportunista que la política. Incluso, cuanto estos soñadores y honestos llevan mucho tiempo en la política, terminan como media, convirtiéndose en oportunistas. La presión empresarial, del mercado, la corrupción, la falta de apoyos legislativos, la proximidad de la campaña electoral, las crisis, etc., los lleva a la senda de oportunismo quieran o no; porque nos guste o no, esas son las reglas del juego. Si las incumplen, son desplazados del poder o de la política. La política es, en última instancia, el arte o la ciencia de llegar al poder y/o de conservarlo; y no pocas veces a cualquier precio. La competencia es dura y pura, y ahí se llega negociando, logrando alianzas, aprovechando oportunidades y rentabilizando debilidades del contrario; dejando a un lado todo lo que no sea posible en ese momento; cediendo y exigiendo; denunciando y haciéndose el de la vista gorda; callando verdades cuando no es aconsejable; moderando el discurso a lo políticamente correcto; sacrificando peones y compañeros de campaña cuando puede estar en peligro la credibilidad del líder, del partido o del gobierno, etc.  Aunque nos pudiera parecer muy crudo, esa es la realidad; ese es el modus operandi de los partidos. No me asombro por tanto, cuando veo oportunismo en los partidos; pero si cuando se pasan, cuando no tienen escrúpulos

El partido Ciudadanos, o mejor dicho, el partido de Rivera, es el mejor ejemplo de ello dentro de la política española. Ha cambiado de orientación ideológica y de traje tantas veces, que resulta difícil seguirle el rastro. Ha sido un tránsfuga ideológico, hasta que encontró su acomodo en la derecha casi extrema; en el liberalismo tradicional de la pequeña burguesía, que envidia a los más ricos, y desprecia a los pobres. En lo político, no se ha quedado atrás, lo que es peor aún. Donde dijo digo,  después dice Diego. Su aplicación de la máxima de llegar al poder a cualquier precio, o del principio maquiavélico de que “El fin justifica los medios” es vergonzante e irresponsable. Su alimentación del nacionalismo español, su llamado al enfrentamiento por encima del dialogo; su intransigencia y apoyo a la política de mantener presos independentistas; y su exigencia para la aplicación nuevamente del 155, pone en peligro la estabilidad territorial de España (Cataluña), pudiendo llevar la situación a un callejón sin salida. Su trauma, por verse alejadas su posibilidades de llegar al poder después de la Moción de censura, lo han llevado a no votar positivamente a la exhumación de los restos de Franco; lo han llevado a promover en el Congreso, sin evidencias y saltándose el reglamento, la desacreditación del presidente Sánchez; pero más censurable es, cuando según algunos medios de prensa y la Universidad autónoma de Barcelona, hay irregularidades y poca transparencia en su currículo; o sea, que no es trigo limpio. Desde la Moción, y amén de los errores del PSOE al arribar y anunciar conclusiones precipitadas, la gestión de Rivera y la de su partido han estado encaminadas a torpedear cualquier medida o proyecto de ley que venga de la izquierda, no importa cual; a levantar columnas de humo; a desacreditar a sus líderes, y a llamar “al degüello”. Oposición sin barreras éticas

 Derecho tienen en una democracia, pero los de izquierda y los moderados tenemos la obligación de desenmascararlos; porque además de sus electores convencidos, sin medias tintas y que respeto, también hay mucha gente confundida

domingo, 26 de agosto de 2018

La iglesia católica y la pederastia.

Entiendo y me solidarizo con la preocupación y dolor de buenos católicos, ante el cuestionamiento público y global a su iglesia, a raíz del escándalo promovido por la ignominiosa y asquerosa actitud de sacerdotes pederastas norteamericanos durante años. Pero tendrán que comprender la indignación general, cuando se ha profanado lo más puro y sagrado que hay sobre la faz de la tierra: la niñez; cuando sacerdotes pederastas han destrozado la vida de niños, que crecieron con esa vergüenza y sentido de culpabilidad inducido. Dicen los psicólogos, y respetando la libertad de sexo y de orientación sexual en condiciones normales, que el varón difícilmente se recupera del trauma de la violación, marcando su conducta para toda la vida (a la inmensa mayoría). He leído atentamente la carta de un sacerdote, que me enviaron, donde defiende la consagración y obra de muchos sacerdotes, y misioneros, sobre todo en el tercer mundo; y expresa su malestar por el exceso de publicitación de estos hechos, o al menos por su tratamiento unilateral. Me pongo en su piel, y aunque pudiera compartir en parte su preocupación; no creo que este último escándalo en EEUU, sea un hecho tan aislado.

Se han dado, o al menos publicitado, casos connotados de abusos sexuales de sacerdotes en Irlanda, Chile, Australia y España, que recuerde ahora. Mi opinión muy personal, es que no se han conocido más casos con anterioridad, por el secretismo con que la iglesia católica históricamente ha manejado estos temas; por la coacción y amenazas de los sacerdotes pederastas o cómplices, sobre esas criaturas católicas; por el miedo a confesar y no ser escuchados, por el miedo a ser acusados de mentirosos y blasfemos, y a ser estigmatizados por la sociedad. Honestamente, creo que casos como estos se han dado desde los mismos orígenes de la iglesia, desde el inicio del sacerdocio y del enclaustramiento. Hoy, la prensa sobrepasa el marco de la exclusividad de la clase dominante; existen las redes sociales, mayor inmediatez y globalización de la información; hay más presión social; la gente tiene menos prejuicio, menos miedo a confesar lo sucedido, pues ya la sociedad en su conjunto condena estos hechos públicamente, y acepta la homosexualidad condicionada o no. También hay que decir, que algunos se han sentido motivados a confesar, gracias al oído receptivo del Papa Francisco, que condena y castiga a los sacerdotes pederastas.

La publicitación de este escándalo pudiera ser exagerado o ser percibirlo así, pero responde, como en la mayoría de las cosas que suceden hoy, a las reglas aceptadas por la noticia, nos guste o no: la inmediatez, el sensacionalismo y la falta de análisis integral y maduro. Sólo medidas ejemplares por la Iglesia, la condena y perdón por el Vaticano, y el tiempo, podrán relegar noticias como estas a un segundo, tercer plano, pero no resolverán el problema; ni tampoco se olvidará, porque es  demasiado fuerte, que no pocos sacerdotes, “representantes” terrenales de dios, hayan practicado tamaña barbaridad y aberración   

Fiel, a mi espíritu de buscar las causas de los problemas, me voy más allá en mi análisis. Para mí, la verdadera causa de estas aberraciones sexuales y doble moral de muchos sacerdotes, la veo en el sacrosanto celibato. Supongo, que la fundamentación y mantención del celibato, responde  al supuesto de que permitir que el sacerdote tenga familia, conllevaría a que a la larga anteponga su familia a la familia feligresa,  anteponga sus intereses personales a los de la iglesia; y no sea identificado como líder espiritual, sustentado en su entrega total a Cristo. Pero creo, que esto va contra natura, y nada contra natura puede generalizarse, ni mantenerse. Las iglesias protestantes rompieron con ese dogma, y crecen. Hoy en España, hay un cura para 4-7 iglesias, con misas esporádicas; no hay relevo sacerdotal. No niego, que hubo y hay muchos sacerdotes y monjas entregados a dios; que han renunciado de corazón y obra a los placeres mundanos, al sexo; pero también sé que eso exige mucho sacrificio y entrega, y la carne es débil. También sé, que mientras la iglesia católica tuvo mucho poder, y el estado era confesional, en muchos países, el sacerdocio también fue asociado a poder y bienestar, más que a vocación espiritual. El sacerdocio, junto al militar, llegó a ser la carrera más codiciada por las familias españolas para sus hijos. O sea, que en muchos casos faltó vocación sacerdotal; y hubo coacción familiar y motivación material. A manera de anécdotas puedo ilustrar, que aquí en España es usual hablar de cementerios de hijos de monjas en los patios de los antiguos monasterios; es común escuchar en los pueblos y aldeas, sobre hijos “ilegítimos” de sacerdotes, incluso conocer a algunos; y es común escuchar sobre relaciones sentimentales de sacerdotes con alguna que otra miembro de su parroquia. ¿Qué no son todos los pederastas, ni los que practican la doble moral, ni siquiera la mayoría? Vale; ¿Qué en unos países se han dado y se dan estos hechos, más que en otros? Vale; pero este desagradable hecho que saltó en EEUU, es sólo la punta del iceberg

Creo, que este es el tema muy álgido, que la iglesia católica deberá enfrentar con sabiduría y decisión, porque en ello va su futuro. Tendrá que buscar una salida duradera y viable a esta problemática, levantando el celibato; porque no sólo minimizaría los casos de pederastia, sino que también aseguraría la continuidad de la iglesia, del sacerdocio, y los haría más humanos y cercanos a sus feligreses. Ahí está el verdadero sacrificio, no en el enclaustramiento, ni en la abstinencia sexual obligada, que aunque no deja de ser meritorio, resulta fácil cuando se renuncia a lo que no se conoce y no se ha vivido. El reto está en conocer y experimentar los retos de una vida común, vivir como los demás, y sobreponerse a las tentaciones materiales y mezquindades humanas. Entonces, si habría un líder espiritual concreto, cercano y no abstracto; un líder espiritual no por estar envuelto en un hábito, ni por su capacidad de absolver pecados en nombre de Cristo, con lo que no estoy de acuerdo porque lo mistifica, y lo empodera sobre el bien y el mal.

jueves, 5 de julio de 2018

La actualización de la Constitución cubana: Necesidad y retos



La actualización de una constitución, en época de paz y tranquilidad es un acto de gran responsabilidad cívica, que denota sabiduría y madurez política, venga de quien venga la iniciativa. La constitución es la ley primera de la república, sobre la que descansa toda la vida política, jurídica, económica y social de una sociedad dada. Esta responde a las exigencias de la sociedad en un periodo histórico concreto, más o menos largo; por lo que no es algo inamovible, ni eterno, si las condiciones que le dieron vida han cambiado y pueden seguir cambiando; y existen no pocas dudas en la población, sobre su futuro y el futuro de Cuba. Hoy, la situación es otra en no pocos aspectos.  

El desgaste que ha sufrido la sociedad y la revolución, por tantos años de guerra, periodo especial, de necesidades y carencias; por el agotamiento del modelo económico tradicional; más la avanzada edad de los líderes históricos de la revolución, amerita y exige, la actualización de la constitución, desde una percepción realista, viable, previsora y futurista.

En mi humilde opinión, hay cuatros aspectos básicos, en los que habrá que centrar la actualización de la Constitución. Primero, se ha de plasmar el carácter inevitable y duradero (para no menos de 100 años) de la coexistencia de la propiedad privada dentro del modelo actualizado del socialismo cubano,  como vía para potenciar todas las fuerzas productivas, acelerar el ritmo de crecimiento del PIB, el progreso, y sacar al país de la recesión social en que se encuentra; segundo, habrá que definir y blindar, las conquistas y derechos sociales, y grupos sociales que se desea proteger, ante cualquier eventualidad política y económica; tercero, hay que buscar y legislar contrapesos políticos y económicos necesarios, para el aseguramiento de la independencia de Cuba, y de la estabilidad de la sociedad, ante tanto acoso y agresividad del imperio; y cuarto, hay que asegurar a todos los cubanos (donde quieran que estén) igualdad de oportunidades y seguridad jurídica, desde la diversidad y el reconocimiento a nuestro sistema político actual. Es imprescindible buscar un mayor y nuevo consenso social, desde un proyecto económico más viable y atractivo, y mayor respeto a la dignidad ciudadana

PROPUESTAS Y RECOMENDACIONES

Se supone, que en la constitución de los países se refrendan aquellos principios, cuestiones y derechos más generales, que habrán de desarrollarse después en leyes; pero la práctica mundial enseña, que  bajo determinadas circunstancias y coyunturas, los derechos sociales son revertidos por la derecha. Esto obliga a buscar en la constitución algo más de concreción en estos aspectos, y a buscar su blindaje constitucional, para minimizar la posibilidad de su modificación por cualquier gobierno de turno. Me limitaré a aquellas cuestiones que considero medulares 

1.   Las reformas económicas realizadas hasta hoy en Cuba, precedieron a la legalidad, y hoy existen muchos vacíos legales que habrá que enmendar y actualizar en la constitución. La irrupción de la propiedad privada dentro del modelo de socialismo cubano no es un acto de debilidad ideológica, más bien es madurez; y existirá por muy largo periodo de tiempo. Es un "mal necesario" para potenciar todas las fuerzas productivas del país y estimular la inversión extranjera. La existencia de la propiedad privada en sí, no debe ser un problema para el socialismo, si se logra que el estado conserve la propiedad y control sobre sectores prioritarios, y que el poder político continúe en manos de las grandes mayorías sociales. Sólo así se podrá preservar la independencia económica del país y las conquistas sociales de la revolución

    En la nueva constitución hay que dejar redefinidos en lo fundamental, los sectores, empresas y actividades, de propiedad o titularidad pública exclusiva (estatal), atendiendo a su peso estratégico dentro de la economía y en la sociedad cubana de hoy y mañana. Ya hoy no vale hablar de generalidades. Estos contrapesos y garantes de la continuidad socialista y la independencia, deben concebirse con altura de miras, con perspectivas en el tiempo, para no frenar la ulterior profundización de las reformas. El estado podrá desprenderse así, de servicios y empresas no estratégicas, no rentables, y centrarse  en lo fundamental. Obviamente, habrá que distinguir bien entre titularidad pública (propiedad estatal), y la operación o gestión empresarial, desde las diferentes modalidades de participación del capital privado (administración, concesión[1] por un periodo determinado, accionista, propietario vitalicio, o usufructuario, etc.) A partir de ahí, deben ofrecerse plenas garantías a la existencia y desarrollo al sector privado, dentro de la legalidad y fiscalidad; y que premie la buena gestión, productividad y calidad; y sancione la evasión fiscal, el fraude, la especulación y la opacidad.

2.     Redefinir el papel de la planificación. La planificación no ha dejado de ser una alternativa a la espontaneidad productiva, a la concurrencia desmedida, consumista y depredadora de recursos naturales y del medio, cuando no media el papel orientativo y de control del estado. No se puede renunciar a ella, y menos en un país subdesarrollado y pobre, que necesita centrar sus esfuerzos y escasos recursos en el desarrollo. Sin embargo, el reconocimiento de la propiedad privada dentro del actual modelo, y de la necesidad de dar mayor independencia a las empresas en busca de mayor eficiencia y competitividad, exigen del ajuste de las funciones de la planificación y su alcance. Su carácter directivo ha de limitarse a la elaboración de planes de desarrollo económico y social, a la coordinación y elaboración del presupuesto del estado; y a la definición de indicadores macro para las empresas públicas o estales sociedad. Para el resto de las actividades y empresas, su papel o función, seria orientativa

3.     Mayor independencia en la gestión empresarial estatal, para lograr mayor eficiencia y competitividad. La plantilla, la estimulación salarial, el plan de ingresos, las inversiones (según el tipo), la solicitud de crédito y financiamiento, y otros indicadores que se entiendan, deberán ser de responsabilidad jurídica y administrativa de la dirección de la empresa y su colectivo laboral. El control estatal sobre las empresas estatales, ha de limitarse a la definición por el ministerio de economía y planificación, y el ramal, de los indicadores económicos macro (volumen de producción, y surtido si es necesario, salario mínimo, contribución a la seguridad social, fondo de amortización, impuestos sobre ganancias o beneficios); y a la exigencia en el cumplimiento de los mismos, a través del ministerio fiscal o hacienda, de economía, y de la Contraloría cuando hay incumplimientos significativos o reiterativos. También habrá que asegurar, que a nivel de empresa haya mayor rendición de cuentas y transparencia informativa por parte de sus directivos, que permita una mayor y más efectiva participación y exigencia de los colectivos en la gestión económica de la empresa

4.   Debe existir un artículo expreso, destinado al papel de los cuadros administrativos y directivos, y a sus derechos y obligaciones. Hoy los cuadros empresariales sólo tienen obligaciones y deberes; y en ningún documento aparecen explícitamente sus derechos, de modo que son juzgados severamente por la sociedad y el entorno, por cualquier nimiedad, la mayoría de las veces inherentes a su cargo. La diferencia salarial con relación a los subordinados es mínima; se les maltrata moralmente, cuando se confunde errores con horrores, y se le aplica indiscriminadamente la responsabilidad colateral. Se les exige hasta por las infuncionabilidades del modelo, como si fueran magos. Todo ello ha llevado a la sociedad, a prescindir de cuadros capaces, preparados y honestos, por sustitución, democión, o dejación del cargo por estos, ante tanta incomprensión y poco reconocimiento. Los mandos intermedios del partido, por lo general entienden la exigencia como sustitución de cuadros; y en no pocas ocasiones interfieren en las funciones administrativas. Hoy, es harto difícil encontrar cuadros capaces y dispuestos a asumir responsabilidades en el sector público o estatal; y la emigración hacia el sector privado es significativa, sin hablar ya de los que se han marchado. Los cuadros administrativos son los representantes del estado en las empresas, y han de sentirse estimulados, reconocidos, y protegidos o comprendidos ante cualquier error de gestión que no hipoteque el futuro de la empresa, sin dejar de exigírsele resultados, transparencia y honestidad. El control y la exigencia son imprescindibles, pero no pueden estar sueltos, ni en uso indiscriminado; porque al final, los resultados serán contrarios a su verdadera razón de ser: el mejor funcionamiento de la sociedad y su economía.


      Estos cuatros primeros aspectos, vistos en su conjunto, como sistema, deben garantizar una mayor concreción en las vías y formas para la inversión, una mayor estimulación al financiamiento interno y externo, una mayor agilidad en la aprobación de las mismas, y el despunte de la economía cubana.

5.     Blindaje de las conquistas sociales

La salud y la educación. No basta con refrendarlo en la constitución como un derecho fundamental, social y público. Hay que fijar un presupuesto mínimo anual, en % respecto al PIB. En el caso de la educación, multiplicado por un coeficiente de crecimiento o decrecimiento de la población real en estudios; y para la salud, multiplicado por la variación de la demanda de salud, acorde con la evolución de la pirámide poblacional.
Seguridad social. Hay que asegurar una pensión mínima contributiva y una no contributiva, dignas, actualizable con el incremento del costo de vida. La protección a la vejez y a las personas más vulnerables ha de continuar siendo una prioridad de la sociedad
La vivienda, el agua y la electricidad. Han de ser refrendadas también, como un derecho fundamental, social y humano inalienable. Se debe fijar, la aplicación de una política de subvención total o parcial del consumo de agua, electricidad, y del alquiler, para aquellas personas que por razones económicas  no estuviesen en condiciones reales de pagarlos. Nadie podrá ser privado de estos derechos. Así mismo, el estado deberá refrendar, el acceso a una vivienda digna para la población más vulnerable, mediante la política de construcción de viviendas de protección social. El agua y la electricidad deberán seguir siendo de propiedad y explotación pública exclusiva


Desgraciadamente, lo enunciado hasta aquí, no basta, y no es suficiente garantía. Los derechos sociales fundamentales citados, hay que BLINDARLOS, para evitar que puedan ser revertidos por cualquier gobierno de turno, en un futuro. Y eso sólo se logra, si condicionamos cualquier intento de modificación, a su aprobación mediante referendo popular. La discusión, sobre estos aspectos neurálgicos para cualquier sociedad de corte humanista, necesariamente debe implicar a la inmensa mayoría de la población con derecho al voto. En mi opinión, la participación en el referendo no puede ser inferior al 85% de la población residente en Cuba, con derecho al voto; y se consideraría aprobada con el voto positivo del 65% (las 3/4 partes). Que los porcientos a tener en cuenta, podrían ser diferentes, sí; pero siempre habrá que poner el listón bien alto, para minimizar el efecto de los estados emocionales y coyunturales, de las manipulaciones desde el exterior, en asuntos de tan vital trascendencia para la sociedad cubana en su totalidad. 

6. Hay que rescatar o restaurar los derechos jurídicos y económicos de los cubanos residentes en el exterior (no vinculados al terrorismo, a la confrontación directa con la revolución, o a crímenes pendientes en Cuba), que le permitan comprar o construir una vivienda, e invertir en Cuba, sin tener fijada su residencia en el país; y legalizar la tenencia de la doble nacionalidad. No hablo de derechos políticos, porque por vivir precisamente en el exterior, sé que nadie puede abstraerse al medio, y que después de residir más de 5 años o más en el extranjero, nuestra mentalidad, interés, y voto, representa más a ese país que a Cuba; y creo que sería injusto que los de afuera (como yo), desde su zona de confort, puedan definir el futuro de los de adentro. Esto que planteo no es nada nuevo en otras latitudes. No descarto, que la diáspora pueda tener un espacio en una comisión u órgano permanente, consultivo y de consenso, sobre los intereses de los cubanos residentes en el exterior. Cuando la preservación de la soberanía y el derecho a decidir de los cubanos, no esté condicionado por la injerencia, agresividad y acoso del gobierno de EEUU, se podrá hablar en términos menos excluyentes. Otra cosa no dejará de ser una fantasía, una quimera, que sólo favorecería al apetito voraz y resentido del Norte poderoso.

7.  Debe existir un capítulo dedicado a los derechos ciudadanos y su protección. Siempre decía a mis amigos, que la sociedad cubana necesitaba de sus 10 mandamientos o de un código ético y político bien definido, que evitara que cualquiera en nombre de "su socialismo, revolución o ideología" te maltratara, te estigmatizara, manipulara y malinterpretara tus opiniones y criterios, resultado o no, de la mediocridad, ignorancia, mala interpretación, envidia, maldad, arribismo o premeditación. Cualquiera te colgaba un San Benito, en nombre del socialismo y la revolución. El individuo tiene derecho a pensar como quiera, a que se respete su individualidad, siempre que no actué contra la Constitución. No puede haber margen en la constitución,  ni ningún resquicio, que permita la estigmatización y marginación del individuo por su forma de pensar, por su credo, por su raza, por orientación sexual, etc. siempre que no llame, promueva y participe en desobediencia civil, en el enfrentamiento y derrocamiento del régimen constitucional. Todo dentro de la constitución, fuera de ella es anarquía y desorden, en cualquier parte del mundo. Dentro del socialismo, es posible e imprescindible respetar la dignidad del individuo y sus derechos dentro de la constitución, pero para ello hay que dejar bien claro, lo que entendemos por socialismo hoy, y como tal refrendarlo en la constitución, con sus contrapesos jurídicos (tribunal constitucional, defensor del pueblo, comisión o comité de quejas, reclamaciones y apelaciones a todos los niveles), para minimizar el rol de las subjetividades y los maltratos en nombre de la defensa del socialismo.

La fractura social,  de la sociedad cubana, acentuada durante el periodo especial, es real; y  aunque la unanimidad no existe en ninguna sociedad, hay viejas heridas por coser, y mucha gente por sumar y recuperar. Sin llegar a reconocer públicamente los errores cometidos, creo que a muchos les bastaría con que se refrende en la nueva constitución, el respeto a la dignidad, a la individualidad, y la legislación de sus contrapesos jurídicos y constitucionales, para que no se repitan

No pretendo agotar todas las inquietudes e intereses de los cubanos respecto a la actualización de la constitución, ni siquiera resumirlos; y mucho menos que todos estén de acuerdo conmigo. Para unos seré ortodoxo, y para otros, demasiado liberal. Bienvenida la discrepancia. Para que las cosas salgan y marchen hacia delante, hay que ser realista, racional, tolerante, y práctico. No creo equivocarme, cuando digo que estas propuestas reflejan y dan respuesta al sentir y preocupaciones de una gran mayoría de cubanos. De plasmarse en la nueva constitución, se lograría una constitución más acorde a nuestra realidad y proyectada hacia el futuro. Se lograría un mayor consenso social, desde un proyecto económico más viable y atractivo, desde el aseguramiento de la continuidad de los derechos sociales fundamentales, y desde un mayor respeto a la dignidad ciudadana.
 
 Soy cubano, residente en el extranjero, que al igual que la mayoría de los cubanos, dentro y fuera del país, deseo lo mejor para mi país y para nuestro pueblo. He utilizado esta vía para exponer mis criterios, porque no podré participar en la discusión del anteproyecto por la población. Pronto se discutirá en la base, y se votará la nueva o actualizada constitución; y entonces, los cubanos residentes en Cuba, tendrán la última palabra. Respeto y respetaré siempre la opinión de los que piensen diferente, la libertad de opinión, y consecuentenmente con ello, respetaré la decisión de mi pueblo en las urnas




[1] Concesión: la prestación, operación, explotación, organización y/o gestión, total o parcial, de un producto, marca o servicio, o la construcción, explotación o conservación de una obra o bien destinados al servicio o uso público

Oportunismo y política. Partido Ciudadanos

Siempre me he dicho, que no hay nada más parecido a la política, o viceversa, que el Marketing. Las insatisfacciones, descontentos y fr...