domingo, 3 de junio de 2018

ESPAÑA: Dos grandes ganadores- la Democracia y la imagen política de España

Si la sentencia Gurtel, confirmación de que ya los poderosos no son impunes, aumenta la confianza de la población en la justicia, en su independencia; entonces la progresión de la Moción de censura presentada por el PSOE, y la investidura de Pedro Sánchez (secretario general del PSOE) como Presidente, airea la democracia española, y mejora su imagen internacional. Para el ciudadano racional, y no emocional, este es el verdadero logro, al margen de colores políticos e ideologías. Soy un convencido de que la corrupción en España es sistémica, y de que ha contado con la complicidad por pasiva o por activa, de una parte importante de los electores, que les han dado el voto al PP, y al PSOE en Andalucía. La sentencia de la Gurtel, y el estudio de los posibles escenarios políticos actuales y futuros por diferentes partidos, rompió con la maldición. Lanzó a la izquierda y a los partidos nacionalistas contra Rajoy y el PP, y hoy podemos celebrar, que la corrupción y la inteligencia y coherencia política, pueden tumbar gobiernos corruptos en España, al amparo de la constitución. Buen precedente para la democracia española y su regeneración. 

Lógicamente, esto tiene una repercusión inmediata en el presente y el futuro de los partidos políticos; pero también abre la posibilidad de una nueva España desde la izquierda, para romper el maleficio de la austeridad y el sacrificio sólo para los sectores menos prósperos y más necesitados de la sociedad, mientras se multiplican los millonarios en España, y las empresas del IBEX 35 son cada vez más ricas; para romper el maleficio del secuestro de libertades y derechos cada vez que hay crisis económicas; y se abre la posibilidad de reconducir también el problema catalán y de las nacionalidades desde el diálogo y la negociación, que si bien no hará desaparecer el independentismo si restará partidarios o votos al independentismo, si la oferta es de un mejor encaje y transparencia para todas las autonomías. La mayoría de la población siempre optará por la estabilidad y el progreso, ante la incertidumbre, el enfrentamiento a ultranza y el ego nacional desmedido de muchos independentistas. 

 Previsiblemente el camino será muy difícil, pero no imposible, si Pedro Sánchez cumple con lo prometido, sometido siempre al ojo crítico de los Barones del PSOE. Al sobreviviente Pedro Sánchez, campeón de la resistencia y la tenacidad, le ha sonreído una vez más la vida con esta otra oportunidad. Tiene la titánica labor de salvar a un PSOE ya muerto, que en las próximas elecciones no tenía ninguna perspectiva, pero por eso mismo, y disculpando la expresión, “O se llena de gloria o se llena de mierda”. La decisión de un gobierno monocolor, se lo hace más difícil aún. En mi opinión, responde más a las exigencias anti-Podemos de los Barones del PSOE, que a la lógica política, y su lógica. No le hubiesen aceptado a Sánchez la presentación de la Moción de censura; y no se puede gobernar con los suyos también en contra. Tal vez por eso, Pedro Sánchez insistió tanto en pedirle a Rajoy en el Congreso, que dimitiera. Sabía lo que significaría gobernar sólo con 84 diputados, al no poder comprometer a Podemos con su gestión de su gobierno. Podemos, fuera del gobierno, ya no será juez y parte, sino sólo juez (por suerte, este Podemos ya es más maduro, y sabrá ejercer con responsabilidad, ese papel de juez). Podemos sería la oposición desde la izquierda; y siempre tendría la opción de preservarse puro ante la izquierda, cuando se tomen decisiones seguramente controvertidas, dadae la precariedad parlamentaria del PSOE. 

Pedro tendrá a su favor la lucha política enconada dentro de la derecha, entre el PP y Ciudadanos; pero siempre llegarán a acuerdos en contra de la izquierda. Este último, es el gran perdedor de la jornada, que después de verse tan cerca del poder, se le ha escapado como agua entre los dedos, al menos por el momento. El rostro contrariado y perplejo de Rivera, lo decía todo. Creo que nadie previo los efectos inmediatos de la sentencia Gurtel. El PP ya apestaba, pero su arrogancia y chulería política nunca les permitió pedir disculpas, asumir la responsabilidad, y tomar iniciativas legislativas más convincentes en la lucha contra la corrupción; o tal vez ahora estaba tan desgastado, que sacrificó lo que quedaba de legislatura para tratar de recuperar su imagen y el voto de la derecha para las próximas elecciones, desde la oposición. Ciudadanos, tampoco esperaba el desenlace; y perdió la iniciativa y la visión. En vez de oponerse a la Moción de censura, debió apoyarla, tal y como querían mas del 46% de sus electores, condicionándola a nuevas elecciones a corto plazo, y a la exclusión de los independentistas. Es de suponer, que esta decisión, de no apoyar la Moción de censura, le pase factura de alguna forma. La ambiguedad también se castiga. En cualquier caso, gracias por tanta arrogancia y exceso de entusiasmo, que facilitó el poder a la izquierda. Ahora a demostrar, junto a Portugal, que tras el túnel de la crisis hay luz más intensa y de otro color

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